Arquitectos en Rubí, con la firma de un colegiado del COAC, para el certificado energético, la cédula de habitabilidad, el pack y la ITE. Conocemos los bloques de Les Torres, Ca n'Oriol o El Pinar y las casas de Can Fatjó y Les Fonts, con precio cerrado y sin coste de desplazamiento.
El ICAEN acumula 11.347 certificados de vivienda en Rubí, y dibujan el parque energéticamente más envejecido de Sant Cugat, Rubí, Cerdanyola y Ripollet: 7.024 tienen letra E —el 62%, frente al 58% de media comarcal— y entre E, F y G suman el 81% del parque certificado. En toda la ciudad solo hay 301 viviendas con letra A.
No es casualidad: los bloques del Centre, Les Torres o Ca n'Oriol se levantaron en pleno crecimiento de los años 60 y 70, cuando ninguna norma exigía todavía aislar (la primera, la NBE-CT-79, llegó en 1979). Ese parque, sin reformar, se queda casi siempre en E o peor.
Para vender o alquilar, tradúcelo así: tu letra probablemente se parecerá a la de tu vecino, no te impide firmar nada y debe constar en el anuncio (RD 390/2021). Con una G, eso sí, el certificado caduca a los 5 años en vez de 10. Los datos completos de la comarca, en la guía El Vallès en datos.
Tres situaciones concentran casi todo el papeleo de Rubí:
En cualquiera de los tres casos, preparar tus datos antes de la visita tiene premio en el precio.
Sí. El calendario del Decret 67/2015 dio de plazo hasta el 31 de diciembre de 2016 a los plurifamiliares construidos entre 1961 y 1971, y los posteriores van venciendo al cumplir los 45 años: un bloque de 1972 los cumplió en 2017. No disponer del informe ITE cuando es exigible es infracción grave según la Llei 18/2007 (art. 124.1.g), con multas que pueden llegar a 90.000 € (art. 118). La salida es sencilla: acuerdo de junta, inspección y presentación del informe para obtener el certificado de aptitud.
Puede complicarla. Cuando el edificio está obligado, quien vende debe entregar al comprador copia del informe ITE y del certificado de aptitud (art. 15 del Decret 67/2015), así que la carencia aflora en la notaría en el peor momento. La ITE es una obligación de la comunidad, no tuya en solitario: si tienes la venta a la vista, lleva el tema a la junta cuanto antes, porque el trámite completo —inspección, presentación y certificado de aptitud— no se resuelve de un día para otro. Mientras tanto, el certificado energético y la cédula sí dependen solo de ti.
Sí: la vigencia general es de 10 años, pero con calificación G el certificado caduca a los 5 (art. 13 del RD 390/2021). En Rubí no es un caso raro: entre E, F y G está el 81% del parque certificado. La letra no te impide vender ni alquilar —debe constar en el anuncio, nada más—, pero si tu certificado es una G de hace más de cinco años, a efectos legales es como no tenerlo: revísalo antes de publicar. El propio certificado incluye recomendaciones de mejora por si quieres subir letra antes de sacar el piso al mercado.
Para el papeleo, nada: ni la cédula, ni el certificado energético ni la ITE son trámites municipales. La cédula la emite la Agència de l'Habitatge de Catalunya, el certificado energético se registra en el ICAEN y el informe ITE también se presenta ante la Agència; tu vivienda se identifica por su referencia catastral, esté en el lado de Rubí o en el de Terrassa. Lo único que cambia de un municipio a otro son cosas como el IBI o las licencias de obras, que no intervienen en ninguno de estos tres trámites.
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