En Barberà la ITE no es una ola que ya haya pasado: la mayor cosecha de edificios del municipio, la de 1981-1990, cumple 45 años entre 2026 y 2035. Calcula aquí el precio exacto según el número de viviendas y te enviamos el presupuesto en PDF para la junta. IVA y desplazamiento incluidos, firma colegiada del COAC.
El Decret 67/2015 obliga a pasar la inspección técnica a todos los edificios de viviendas antes de cumplir 45 años, contados desde la fecha que consta en el catastro. En Barberà eso se lee al revés que en los municipios vecinos: el parque de aquí es joven —tres cuartas partes de los edificios se levantaron a partir de los años 70— y la década más dinámica fue la de los 80, con el 23 % de los edificios según el Cens d'edificis de 2011. Es decir: aquí la ITE no es una ola que ya pasó, es una obligación que está llegando y seguirá llegando durante una década.
Para los edificios plurifamiliares construidos a partir de 1971, el plazo es el año en que el edificio cumple 45. Los bloques de La Romànica y del Eixample – Can Llobet, levantados en los 70, hace años que lo superaron; los de 1981 vencen este 2026, y la cosecha más numerosa de Barberà, la de 1988 —59 fincas del municipio, 47 de ellas plurifamiliares, con calles como Saboneria, en Can Serra, justo de esos años—, vence en 2033. Si vuestro edificio es de esos años, conviene mirar la fecha catastral antes que esperar la carta. Aquí lo explicamos edificio por edificio.
Un matiz que en Barberà importa: la ITE es de edificios de viviendas. Casi la mitad del término municipal es suelo industrial —Santiga y Can Salvatella—, y esas naves y oficinas no pasan ITE, aunque sí necesiten certificado energético para venderse o alquilarse.
En Barberà la ITE no lleva ninguna tasa: ni de la Generalitat ni del Ayuntamiento. Lo hemos comprobado en las ordenanzas fiscales municipales de 2026, donde no figura ninguna tasa de inspección técnica ni de certificat d'aptitud, y en el registro de ordenanzas del propio Ayuntamiento. Así que el precio de la calculadora no se toca después: cubre la visita al edificio, el informe redactado con el Generador de la Generalitat, su presentación a la Agència de l'Habitatge y el IVA. La visita es obligatoria por ley (Decret 67/2015) —una ITE sin subir a la cubierta no es una ITE—, y en la derrama de la comunidad no aparece ninguna línea que no esté aquí.
Presentado el informe —hay un máximo de 4 meses desde que se emite (art. 8.5 del Decret 67/2015), y de eso nos ocupamos nosotros—, llega el certificat d'aptitud, que en Barberà otorga la Agència de l'Habitatge de Catalunya, como en el resto del Vallès; la Oficina del Dret a l'Habitatge del Ayuntamiento informa y tramita ayudas, pero no redacta la ITE. El certificado vale 10 años si no hay deficiencias o son leves, 6 si son importantes y 3 si son graves o muy graves; en este último caso es cautelar y exige haber ejecutado antes las medidas que resuelvan el riesgo (si no se han ejecutado, la Agència lo deniega). En los dos últimos casos hacen falta verificaciones periódicas, que también firmamos nosotros y se presupuestan aparte cuando tocan.
En la ITE no aplica el descuento «yo aporto los datos»: el informe lo levantamos nosotros de arriba abajo. Donde sí se ahorra es en los pisos: en Barberà tres de cada cuatro certificados energéticos se piden para vender, así que si en la finca hay vecinos con el piso en el mercado, cada uno puede rebajar su certificado aportando él los datos. Si sois varios, decídnoslo al encargar la ITE y los cuadramos con la misma visita al edificio. Mira cómo funciona.
Un administrador que lleve fincas en Barberà necesita el presupuesto antes que la conversación, y aquí sale de la propia página: pones las viviendas del bloque, tienes la cifra en pantalla y nos la pides en PDF numerado para la junta. Ninguna llamada de por medio. Así se calcula el precio, por viviendas.
A partir de ahí el expediente entero es nuestro: la visita se cuadra con el presidente o el conserje, el informe se redacta y se presenta a la Agència, y si el certificat d'aptitud queda condicionado a verificaciones, el aviso sale de aquí. No tenerlo cuando es exigible es infracción grave, desde 9.001 €, y el certificado se pide en la notaría al vender —que en Barberà es el escenario mayoritario: 9,4 compraventas por cada 1.000 habitantes, por encima de la media comarcal—. Desde Sant Cugat son once kilómetros y Barberà hace frontera con Ripollet y con Cerdanyola: el desplazamiento va incluido.
El argumento que de verdad mueve una junta, sin embargo, es el dinero. Sin informe ITE presentado no se puede optar a los programas públicos de ayudas a la rehabilitación —lo dice el propio Decret 67/2015—, y Barberà está en el ámbito del Consorci Metropolità de l'Habitatge, cuyas convocatorias el Ayuntamiento canaliza con un trámite previo. Aquí eso tiene destinatario concreto: según el Cens de 2011 recogido en el Pla Local d'Habitatge, 142 edificios del municipio de más de tres plantas —1.430 viviendas— no tenían ascensor. La ITE es el documento de partida de ese expediente.
Casa unifamiliar, 332,75 €. Bloques: 459,80 € hasta 4 viviendas, 677,60 € con 8 y 895,40 € con 12; la calculadora da la cifra exacta según el número de viviendas del edificio. Todos los precios llevan el IVA y el desplazamiento incluidos —Barberà limita con Ripollet y Cerdanyola, que ya cubrimos, así que no hay suplemento— y la presentación del informe a la Agència de l'Habitatge no tiene tasa. Lo que ves es lo que paga la comunidad.
Sí. Para los edificios plurifamiliares construidos a partir de 1971, el Decret 67/2015 fija el plazo en el año en que el edificio cumple 45, contando desde la fecha del catastro: uno de 1976 lo cumplió en 2021. Buena parte de los bloques del Eixample – Can Llobet y de La Romànica son de esos años, así que hay comunidades en plazo vencido sin saberlo. Lo primero es comprobar la fecha catastral, calcular el precio y llevarlo a la junta; después coordinamos la visita, que es obligatoria por ley.
Probablemente no, y preferimos decirlo: el artículo 3.2 del Decret 67/2015 deja fuera los edificios unifamiliares cuya edificación principal está separada 1,5 metros o más de la vía pública, de las zonas de uso público y de las fincas vecinas. Can Gorgs y Can Gorgs II son ciudad jardín de casas aisladas con parcela, así que la mayoría queda excluida. Sí entran las unifamiliares entre medianeras o adosadas —las del Casc Antic o parte de Can Serra—, con plazo al cumplir 45 años si son posteriores a 1975. Y un detalle que casi nadie cuenta: en unifamiliares, tener la cédula de habitabilidad vigente aplaza la obligación hasta que esa cédula caduque.
En 2033, el año en que el edificio cumple 45. 1988 es la cosecha más numerosa de Barberà, así que ese año coincidirán bastantes comunidades pidiendo lo mismo. Adelantarse tiene una ventaja concreta: la ITE es requisito para entrar en las convocatorias de ayudas a la rehabilitación, y esas convocatorias abren y cierran con su propio calendario. Si la junta ya está hablando de fachada, cubierta o ascensor, interesa tener el informe antes que después.
No. El Decret 67/2015 permite que los ayuntamientos emitan el certificat d'aptitud si han aprobado un programa u ordenanza local, y Barberà no lo ha hecho: aquí lo emite la Agència de l'Habitatge de Catalunya, como en el resto del Vallès. La Oficina del Dret a l'Habitatge del Ayuntamiento informa sobre la ITE y tramita las ayudas a la rehabilitación, pero el informe lo tiene que redactar y firmar un técnico competente. Nosotros lo redactamos, lo firmamos —Raúl Becerra, arquitecto colegiado del COAC— y lo presentamos.
Es al revés: sin la ITE presentada no se pueden pedir. El propio Decret 67/2015 obliga a inspeccionar el edificio si se quiere acoger a programas públicos de ayudas, así que el informe es el documento de partida. Barberà está en el ámbito del Consorci Metropolità de l'Habitatge y el Ayuntamiento canaliza esas convocatorias con un trámite previo; conviene revisar las condiciones de la convocatoria vigente antes de aprobar nada en junta. En un municipio donde 142 edificios de más de tres plantas no tenían ascensor en el último censo, ese suele ser el motivo real de la obra.
Poco, pero conviene ordenarlo la víspera. Hay que poder entrar en cubierta, patios, bajocubierta y cuartos técnicos, y ver una muestra de viviendas; propietarios y ocupantes están obligados a dar acceso. En Barberà hay un caso propio: en Can Serra los adosados comparten interiores de manzana comunitarios, y ese espacio se inspecciona igual que la cubierta, así que alguien tiene que tener la llave. Ayudan, si existen, los planos, las ITE anteriores y las facturas de las obras de fachada o cubierta ya hechas: lo reparado deja de contar como deficiencia. De avisar a los vecinos y cuadrar el día nos encargamos con el presidente o con el administrador. Y si el informe detecta deficiencias, la comunidad debe ejecutar de inmediato las medidas cautelares, aprobar un programa de rehabilitación —el Decret 67/2015 da 6 meses si las deficiencias son graves o muy graves y 1 año si son importantes— y constituir un fondo de reserva que garantice las obras.
Indica cuántas viviendas tiene la finca y verás el precio cerrado con IVA; te lo enviamos en PDF, numerado, para llevarlo a la junta. En Barberà casi ninguna comunidad está justo en su año: unas lo tienen vencido desde los setenta y otras no entran hasta 2033. Te decimos cuál es vuestro caso antes de que encarguéis nada.
Calcular mi precio